Agradezco
las palabras del Doctor Gilberto Mendoza, Presidente
de la Asociación
Mundial de Boxeo, que me honra por su
contenido lleno de amistad y cariño.
El
boxeo, queridos amigos, es un deporte que siempre ha
estado en las venas de los nicaragüenses. Hemos
producido varios campeones mundiales, como Alexis,
Eddie Gazo, y en la actualidad contamos con tres
campeones a la vez: Rosendo, Adonis y Ricardo.
Hemos
tenido otras glorias de este deporte, otros
campeones “sin corona”, como Francois
Gonzáles, Carol Bristela, el “Ratón”
Mójica, el “Toro” Coronado, “Yambito”
Blanco Hermogenes Prado, y muchos más.
Es
un deporte difícil. De mucha disciplina y mucho
esfuerzo. Los que han triunfado, han sido
perseverantes. Han sabido aprovechar los recursos
que les ha dado la naturaleza y han puesto en alto
el nombre de Nicaragua.
Pero
creo que debemos esforzarnos más para aprovechar
este deporte, de tanta simpatía en nuestro país. Y
quiero compartir con ustedes una idea.
Hace
pocos días veía en televisión en un noticiero,
que en un
barrio
de Managua, -creo que en San Judas-,
algunos muchachos (de esos que les llaman
pandilleros) se habían agarrado a trompazos, a
patadas, se halaron el pelo, se mordieron, en fin,
una lucha sin cuartel.
Estos
jóvenes no tienen la culpa. Lo digo y lo creo
sinceramente. Ha sido el sistema el que ha fallado.
Estos jóvenes deberían haber estado estudiando, o
trabajando, o practicando algún deporte.
Cuando
pensé en esto último, se me vino a la mente una
idea, que como les decía, hoy quiero compartir.
Toda
esa energía que estos jóvenes llevan adentro y que
necesitan explotarla. ¿ Por qué no enseñarles a
boxear? Tienen valentía y tienen la fuerza
necesaria.
¡ Ahí tenemos a varios Campeones Mundiales
en potencia entre los barrios de Managua y de todo
el país !.
Y
no se necesita mucho dinero. Un Rin, una lona, algo
para cubrirlo y los guantes. Pero, eso sí. Es a
boxear. Con reglas. Con árbitros, que saldrán de
entre ellos. Sin golpes bajos, sin hacer
trampa.
He
instruido al Director del Instituto Nicaragüense de
Deportes,
y a la Directora del FISE, para que me
presenten un plan en 30 días, para que ubiquemos
los primeros 3 rines de boxeo. Tal vez la AMB nos
pueda ayudar para hacer este proyecto realidad.
En
un barrio donde los cuiden. Que los muchachos se
comprometan a respetar las reglas. ¡Que vuelquen
toda esa energía
que llevan dentro !!
Ahora
deseo referirme a este Cinturón de Campeón Mundial
de la Democracia y la honestidad.
Agradezco
la distinción. Yo creo que a estas alturas, soy
peso ligero; vamos a ver si con el respaldo de todo
nuestro pueblo, llegamos a obtener el campeonato de
peso pesado.
Es
nuestro deber. Fortalecer la democracia y extirpar
la corrupción. Esa corrupción que ha empobrecido a
nuestro pueblo. Esa corrupción que mantiene a
nuestros jóvenes en las pandillas. Esa corrupción
que no es tolerable ni aceptable.
Tal
vez algún boxeador tramposo, -de esos que no
respetan las reglas del juego-, ni le hacen caso
al referee, ni le hacen caso a la barra, de esos que
no quieren tirar la toalla,
-como decía de esos tramposos- (tal
vez hasta más pesado que yo),
me pueda dar un golpe bajo.
Me
va a doler..... la barra se preocupará.....habrá
hasta quienes piensen que voy a perder la
pelea......pero pueden estar seguros, queridos
amigos,
que tendré –con la ayuda de Dios y de
todo mi pueblo- la fortaleza necesaria para
vencer. Y será por nocaut. Antes que terminé la
pelea. Y no se levantará más.
Para
finalizar,
deseo felicitar a la Asociación Mundial de
Boxeo por esta noble tarea del Festival “Nocaut
a las Drogas”, gesto que apreciamos y
que se ha venido desarrollando desde hace
seis años en nuestro país,
para rescatar a nuestra juventud, que ha caído
en las garras de la droga, que al igual que la
corrupción, debemos eliminar.
Gracias
Doctor Mendoza por su estímulo al deporte nicaragüense
y gracias a ese gran hombre del deporte nacional,
don Renzo Bagnariol.
Que
Dios les bendiga a todos y Que Dios bendiga a
Nicaragua.
Muchas
Gracias.